sábado, 12 de octubre de 2013

DOMINGO



Mychael Danna - Hold me, I'm falling



Me he quedado dormida muy tarde. Tenía en la boca el sabor de sus labios mezclados con el ron y esa textura viscosa de su semen. Me gusta quedarme dormida sobre su cuerpo desnudo, mientras su respiración baja y sube aquietando esa parte de mí impenetrable.

Mis párpados cerrados me llevaban poco a poco a la inconsciencia mientras su voz me mecía lentamente. Hablaba de nosotros, de cosas por hacer, de yo qué sé. No escuchaba qué decía, solo me dejaba arrullar por su voz grave y el tono dulce con que me hablaba. Es tan hermoso sentirse acompañado en el placer. Me gusta ese silencio que me queda, aunque él hable, o crea que tiene que decir algo, yo soy silencio.

Adoro su cuerpo cuando se abre para mí como un secreto, como algo mágico y poderoso que me es concedido, como un milagro. Yo no sé si la vida es un milagro, pero me han parecido siempre tan prodigiosos los cuerpos, me ha fascinado tanto siempre observarlos… Contemplar como se abren sus poros y se eriza el vello lentamente, percibir el calor que desprende su carne, deleitarme en la suavidad de su piel, en los movimientos de su carne, en la dificultad de su respiración.

Mi cuerpo emanaba el olor picante de su esperma. Es tan bonito sentirle gozar. Es tan excitante oírle gritar así, como si el placer lo acribillara a aguijonazos y lo revolviera por dentro en millones de espinas placenteras que le crecieran hacia dentro como raíces nuevas llenas de hechizo y vida.

Ha sido una noche de caricias y arrumacos, de sexo salvaje y risas. No hay nada mejor que reír y follar, ya lo he dicho muchas veces. Pero me quedo con ese momento en que le devoro, en que se hace mío y se derrama en mis labios.

En ese momento no soy capaz de pensar en nada. Me gusta que él esté de pie porque pierdo prácticamente el control. Él usa mi boca y me voy deshaciendo en deliciosas gotas que brotan desde mi deseo hasta mi coño. Yo noto como él tiene cuidado aunque se porte como un gorila en celo, poseído por la furia de la concupiscencia. Mi boca se abre arqueándose como la espalda de una contorsionista, y siento su falo resbalando sobre mi lengua y adentrándose en la profundidad de mi garganta. Y entonces me siento flotando sobre su placer y siento que mi cuerpo es un pez inmenso deslizándose sobre el océano. Puedo sentir el aire sobre mi cara, su excitación dentro de mi boca palpitando como el corazón de un animal asustado y todo mi cuerpo contrayéndose de pura ferocidad.

Me ha llenado la boca con su esperma. Ha tratado de avisarme pero me sentía acuciada por el morbo y ese canibalismo que me inunda a veces, ese espléndido momento en que yo no soy yo y soy más yo que nunca, parecía una bruja poseída por su ritual. Sus fluidos me impregnaban la boca como una miel pegajosa y dulzona mientras sus piernas temblaban contra mis manos y yo también crepitaba con él.

Le he mirado y sé que me ha amado en ese instante.

9 comentarios:

  1. "y yo también crepitaba con él"

    soberbio :)

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  2. Comparto ese extraño placer de deleitarse observando los cuerpos, como si fuesen una incógnita que nunca se resuelve y que no deseo que se resuelva, porque mi regocijo radica precisamente en eso, en seguir explorando... Besazos

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  3. Hola, te he dejado algo en mi blog. Saludos

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  4. Hola Niña, toda una "bocanada de placer" en tus palabras ;-)
    Un beso.

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  5. Tremendo relato... creo que seré un gran seguidor tuyo. Te invito a leerme http://micodigod.wordpress.com/

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Joder que sexy ese relato voy a recomendar este sitio a las escorts de galicia que conozco

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  8. Tienes un blog muy bueno. Muy morboso el relato. Te sigo ya desde hace unos meses ya.

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