viernes, 29 de noviembre de 2013

FELICIDAD









Yo sé que no puedo ser feliz mas que en pequeños instantes. Fragmentos que la fortuna hace estallarme en la cabeza. Me crezco dentro de tu deseo. Tú me haces gran-diosa, más blanda, más carne, más hermosa. Masticarte es como rozar la fibra de la irrealidad, de todas esas cosas elípticas que parecen estar por ahí, en alguna parte, pero que no se alcanzan nunca. Así me llegas. En forma de un placer único y extraño, rompiéndome el coño en trocitos de ti, expandiendo mis poros y volviéndolos hacia mí como universos centrípetos, removiendo en mi cerebro con el ansia de reproducir mi lascivia, con la habilidad de hacer el recuento de mis fantasías, con la intuición de suponerme deseos.

Me crezco y me crezco y parezco inagotable entre tus dedos. Enroscándome y desenroscándome de ti como una serpiente gestada en la boca de un diablo. Goteando en cada una de tus hambres, hallándote en los golpes, en el sudor de nuestros cuerpos, en la fuerza con que nos apretamos, en la eficacia con que nos extraemos la saliva, los latidos del corazón, los apetitos, la avidez para lamernos el sexo.

Mi cuerpo tiembla en estertores de felicidad ¿Acaso hay alguna forma mejor de ser feliz? ¿Acaso hay alguna forma de ser más limpio, más etéreo que cuando nuestras ganas se juntan para darse? En esa entrega me hundo y en esa renuncia te encuentro.

Tu cuerpo se estremece buscando paranoias, deformando tus labios en abruptos gemidos de tu “yo” salvaje, de tu yo eterno y mío. Y quiero todo de ti, lo más escabroso y lo más fastuoso para meterlo dentro y hacer vibrar mis células en nubes que se han formado contigo y con el tiempo, destellos de tus logros que me llegan para impregnarme y mojarme entera. Entre mis piernas cabe todo lo que tengas, tú, yo y millones de orgasmos llenando esta tierra yerma.


Solo soy un sueño que soñaste tú una vez. Ojalá y me sueñes muchas veces. Y mi cuerpo redunde en tu lujuria, en tu exceso, en tu imaginación para que yo pueda entregarte todo cuanto necesitas en tu nimio momento de esta extraña felicidad.

4 comentarios:

  1. impresionante... un placer leerte...

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  2. Estoy de acuerdo contigo. No hay felicidad mas pura

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  3. No hay felicidad más pura y real.

    Veo que sigues entrelazandote con otras mentes.

    Me alegro.

    Un besos desde el lado oscuro

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  4. Me traspasas Niña Mala, tus relatos son cuerpo y alma viva. Eres jodidamente buena desgranando tu ser.
    Efimera e inmensa felicidad, a temporadas aletargada a temporadas plena d magicos momentos.
    Felicidades, sigue abriendote

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