miércoles, 30 de abril de 2014

DE PROFUNDIS



JUEVES

Despacio, has lavado mis pies. Despacio. Tú. Tu lengua. Inmensamente lento. Sintiendo la resistencia de mis muslos has abierto mis piernas, me has ungido de ti. Beso a beso. En hilos hidratados de lascivia te has goteado en mi raja imponiendo tu perfume en cada centímetro de piel, con tu olor a macho sosteniendo mis dogmas, mi aroma de mujer mixturándose contigo en lo más hondo de un cáliz: yo.

Te has derrochado en mí porque me sabes hambrienta, muerta de hambre y sexo, y así, has posado tu verga en mis labios llenándome de tu esencia omnipotente. Absoluto. En algún momento he perdido el sentido en un éxtasis mortal de infinita gratitud. Te he adorado.

Me he despertado expuesta en una noche larga y oscura que me mira con ojos de noche. Deseo tu sangre latiendo para salvarme de esta tortura de sentirme a solas, de ti, tu sangre palpitando en mi agujero.

VIERNES

De Pasión.

Me rindo a todos los sentidos en este vía crucis del deseo.

Átame a esta cruz de lujuria y entrégame siete besos. Tú sabes como son. Tú sabes dónde. No surgen las palabras en este jadeo de morirme, sé que estoy preparada para esta mínima muerte contigo, lo estoy, y me entrego.

SABADO

Me has enterrado debajo de tus besos. Mi piel tirita delicias en esta prórroga del placer. Gozo aplazado en este sepulcro en el que me mantienes cautiva. Prisionera de ti. De esta felicidad de rendirme a ti, a tus deseos. A la única dicha de tu voluntad. Abrasada de ti, de tu delicia. Mi piel tiembla en la antesala de la resurrección.

DOMINGO

Se abren las puertas del Cielo.

Tu luz me inunda. Tu líquido elemento me rehace.

Creo que voy a morir en este bautismo de ti.

En tus brazos resucito, clavada de noche y polla, sudor y lágrimas, semen y suspiros. Agonía. Reencarnaciones. Atravesada de excéntricos placeres. En mi dolor y en mi goce me encuentro. En mi renuncia te das, en mi generosidad te abres. Poro a poro.

Quiero terminarte en mis abrazos, envuelto en la íntima caricia de mis muslos. Mi coño como última morada, sublime caverna que te recoge en la calidez de mi sexo. Inundado tú por la mágica caricia de mis acuosos labios. Rehecha yo en ti. Contigo.

Un mundo nuevo amanece de la concupiscencia y la lujuria, de la búsqueda esforzada de mil delicias.


"De las profundidades ha clamado mi corazón, sin embargo tu corazón no contesta, y mi alma no descansa"


6 comentarios:

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  4. Los siete besos pueden ser en:
    -tus labios horizontales
    -un pezón (muy erecto)
    -otro pezón
    -tu ombligo
    -tu clítoris
    -el periné
    -y...un perfecto y húmedo beso negro

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