domingo, 18 de mayo de 2014

TODOS




Los he amado a todos, y de la memoria de todos me he ido difuminando como un trazo muy antiguo... Si hay algo rigurosamente cierto es que ninguno ha mirado dentro de mí. Absolutamente ninguno. Hoy mientras miraba fotos los he visto pasar uno por uno como cuando era niña y jugaba con los negativos de las fotografías, parpadeaba y desaparecían y volvían a aparecer.

Todos son parte de mí. Quizá ellos creían que me follaban cuando en realidad yo me los he fagocitado como una puta mantis religiosa extrayendo de ellos lo que es mío: el deseo, el calor de sus cuerpos, su ternura, su miedo, su dolor, su placer, su grito, su carne, su esperma, sus culos abiertos, su boca ensalivada, su sudor, su barba rala, su boca inflando mi coño de lengua y lujuria. Juro por mi vida que los he amado a todos. Y ellos han tenido de mí absolutamente todo lo que soy. Habitualmente sin saberlo. Les he visto marcharse confusos, huidizos, los he visto irse pensando que los acorralaría o me los comería para siempre, y se han llevado trozos de mí misma que no recuperaré nunca. Se han llevado mis gemidos, mis besos, mi saliva, se han llevado tras de sí la mujer que fui, la vida que tenía, las historias que les he contado, se han llevado sábanas empapadas, azotes, temblores, mi espalda estremecida, mis orgasmos en la boca, mis pezones ardientes, mis dudas, mis valentías, mi confianza y parte de mis sueños.

En todos he reconocido que el miedo es el mayor obstáculo para casi cualquier cosa que quieras hacer o ser. Y que uno es uno y otro al mismo tiempo en determinados momentos de su vida, casi siempre en los más hermosos. Y que quizá por eso respeto tanto sus almas y sus cuerpos, su temblor, sus elecciones, sus desvarío, incluso sus desprecios.

Algunos se han quedado mucho tiempo, otros demasiado, otros tan poco que se han ido antes de poder reconocerlos. Unos han sido ángeles y otros monstruosamente crueles, unos han sido sádicos y otros dulces o elegantes o tiernos. Los ha habido sombríos y maravillosamente luminosos. Alegres, locuaces, taciturnos, hundidos, endemoniados, miedosos, inseguros, trágicos…naturales, egocéntricos, sofisticados, inteligentes, creativo, generosos, ruidosos, gentiles, mágicos…

4 comentarios:

  1. Quizás todos somos parte de un todo o quizás solamente seamos simplemente un alguno.

    Un beso, te leo siempre con interés

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  2. Lo importante es que hayan pasado para poderlos contar

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  3. Esto es parecido a lo que cuenta Paul Valery, en su libro Monsieur Teste : a lo largo de mi vida, he visitado muchos países, he tocado muchas mujeres, he comido todos los días,.........pero al final, me quedo con la sustancia de veinte libros y poco más, es decir, "queda lo que queda".

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